viernes, 7 de marzo de 2008

Cosas de vecinos

He tenido tiempo este puente, quizás por la cercanía al más allá, de pensar en tantas cosas que me olvidaba casi de las que me rodeaban. Subía en el telesilla, codeándome con el frío irrespirable y miraba el manto blanco que cubría Sierra Nevada mientras veía el sol derretir los copos que descansaban plácidamente bajo mis pies. Es una mentira todo, una falsa verdad a medias, pero lo cierto es que esto del cambio climático algo tendrá que ver. Algún día no sabremos que es eso de la nieve, dejaremos de practicar deportes "de invierno" y pasaremos los veranos mas calurosos y desérticos de la historia. Daba pánico a ocho metros del suelo, no la altura, sino calcular cuanto aguantará el tiempo como hasta ahora. Me da igual que se haga el trasvase del Ebro, o que Almería mande agua a Catalunya, me importa más que no tenga que existir ni ese debate. Estamos consumiendo el planeta a caladas, hemos encendido una llama en el corazón de la tierra que hace irrespirable todo. Es fácil decirlo, y quejarse, pero voy a coger el coche para comprar el pan, y seguramente gaste más agua duchándome de la que necesito, y tendré la estufa puesta sin necesitarlo, tiraré el plástico de la palmera de chocolate a la basura, el envase del yogurt y el cartón de los cereales morirán en algún contenedor de los de toda la vida, dejaré el cargador del móvil enchufado tras cargarlo, usaré un folio en blanco para apuntar un número de teléfono, y todavía intentaré guardar un trozo de aire de la sierra en una esfera, o cortar un trocito de césped y guardarlo en la vitrina.
A veces cansa escuchar mil veces por segundo las tareas que nos mandan por haber sido malos: recicla, consume menos, gasta menos agua, tira de aquí, ve allí, ¿y tu? ¿Qué haces tú?..me paso la vida reciclando, llevo tres bolsas al contenedor azul, dos al verde, una al normal, otra al amarillo, y mientras voy bajando las escaleras muerto de frío porque apagué la estufa antes de tiempo, y me duche en 0,2 por lo del ahorro, veo a mi vecino que baja con una sola bolsa de basura repleta de todo lo que se pueda imaginar, con la cara embadurnada de crema de afeitar mientras se escucha el grifo desangrándose al fondo del pasillo, con los colores subidos de tener la calefacción central todo el día puesta, y todavía quieres que piense en el cambio climático.. Pero ¿qué derecho tiene el mamarracho este a disfrutar de la nieve en 2020 si no ha hecho nada para mantenerla?

1 comentario:

Manuela dijo...

Bueno...pero tú irás al cielo y el mamarracho ese al infierno,pues según el plenipotenciario apostólico del Vaticano,contaminar la tierra o no velar por el medio ambiente es un pecado social, como la drogadicción y la riqueza excesiva(los que van a hablar...) ;)