jueves, 29 de enero de 2015

Mojigangas

Sol, y risas, y nobles a caballo, ridículos danzantes y coros celestiales, y reinas levantando sus ropajes, y carrozas de plata, y trajes extravagantes, y lunas enormes al amparo de un lago enorme que refleje su belleza. Y absurdos, y tristes, y aburridos destartalados que malviven de lo ajeno.
Llenar de azules los cielos es un argumento banal, una causa innoble y hasta insuficiente cuando duerme tras el pápado una daga cruel, inmunda y rebelde. Llenar los espacios de palabras, los vacíos de preguntas, los momentos de balbuceos inútiles que no recuerdan nada. Llenar la vida de recomendaciones, de consejos solicitados que se esconden en la arrogancia. A veces desgasta la humana infelicidad cuando es ventajista, cuando es irracionalmente hiriente, o peor aún, cuando muere en tus manos y busca lágrimas ensagrentadas para moldear una sonrisa. Desgasta la acritud, el sueño perdido de niños que ya no lo son, de criados de la maldad con guiones ensayados. La vida no espera, el camino anda a pesar de todos, los dias caen con su fuerza por más que los dueños de la infelicidad aterricen en sus noches con sus disfraces nocturnos, carbonizados en el odio, amasados con el rencor, volados en la soledad de la mano que domestica almas edulcoradas. La vida no espera, pero discrimina, no espera pero filtra, no espera pero es justa hasta la saciedad, es perenne y eterna en esencia, está por encima de aquellos que tienen deudas que validar, sueños que cumplir y anhelos que realizar.

Mas allá de todo ello, la vida sigue, los pasos continuan firmes, porque los caminos no los construyen las anécdotas, ni tan siquiera las sombras ocres e impertinentes, los espíritus nocturnos, el camino siempre se elige, lo hacen los pasos, el amor y los ideales, las metas, los sueños y las personas felices. 

miércoles, 7 de enero de 2015

Dónde

Me pregunto si te has ido para no volver, si tus despedidas tienen retorno en mis manos o en mis ojos, si el vuelo vespertino del humo del café es solo un recuerdo o será sutil melodía que escriba la partitura de mis tardes. Y mientras tú, en tu resignada ausencia, como si nada importara mas que en mí, como si tus muñecas nunca fueran abrazadas por agujas impertinentes; solo tú, en tu genial permanencia, en tu quietud, tu sosiego, tu calma concentrada, en tu parsimonia, tan ausente como presta a conquistar el espacio y su presente. Basta ya de ausencias elegidas, de retorcidos imposibles que requieren de tu compañía, basta ya de absurdas sandeces de esta vida que no soporto sin tenerte, de una soledad de ti que mata casi tanto como hiere, de un destierro que has elegido tú, sin contar conmigo, sin mis ganas de perderte. A dónde irás sin mi con lo que te necesito, dónde habrás escondido tu pausa y tus manos, y ese olor a cada instante que me pierde cuando no estoy contigo, dónde estarás escondida, donde estarán tus versos, tus silencios, tus palabras y tu verdad, dónde estarás paciencia de esta vida mía, dónde estarás. 

domingo, 4 de enero de 2015

Silencio

El color de un pétalo cuando cae, la luz que atraviesa una vieja biela que hace girar los sueños, el suspiro de una respiración exhausta, un febrero rancio, una tarde anaranjada; silencio. Silencio que resquebraja el canto ebrio de esos días sin pausa, silencio liquido y versátil, silencio inocuo, indoloro, pausado y llano, solitario, terco y acompasado,como el traje blanco y sus lances al viento. Que bonita la vida cuando duerme en tus manos, en tu regazo sedienta y mansa como la luz alumbrada, como el perfil felino y desafiante de una madrugada empañada tras el cristal de unos libros por estudiar. Es vida lo que amanece y duerme contigo, aquello que nace de tu agonía y tu final. Tú, el principio y el fin, el ocaso, el augurio y la eternidad. En ti, encripado en la esencia de una belleza sublime, pasajera y cruel, ingrata como el rico imberbe, terca como la paciencia que no descansa y sutil como la última mirada que en ti descansa, como el final, como el principio, silencio. 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Solo

Me siento solo. Solo con los pasos de unas huellas que se borran, de las luces que se funden con los ocres del horizonte. Me siento solo. Solo con el alma y mis cadenas, con el hábito morado, con las yagas de mis manos, con el corsé abrupto que cosió mis labios, solo con el ácido veneno de mis esputos como único alimento. Me siento solo en un boceto de oscuridades derretidas y hastiado tanto de mí como de lo que digo. Me siento solo.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Mientras

Mientras unos duermen, otros sueñan, mientras el tiempo se acorrala en el piso de arriba, vuelan las horas. Siempre el tiempo, con su perfil acristalado y cortante, su tenue luz y su paso inesperado por alguna víscera a la que deja herida, aturdida y maltrecha.
Mientras unos duermen, otros sueñan, y los cristales vaporizan el agua y vierten su liquidez,
como lágrimas al amanecer el día que se acuerdan tanto de ti casi como yo. Mientras unos duermen, otros sueñan, como lo han hecho siempre, con tu ausencia, con un letargo adormilado en el perfume de una esencia inolvidable adherida a la inmortalidad.

Mientras unos duermen, otros sueñan, a la intemperie de un corazón maltrecho y abatido en su propia condena, en su nostalgia amarga y su atrepsia emocional, su ineptitud vocálica y sus horas sin versos, sin caricias, sin miradas. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Exploro el silencio buscando reconfortar las desechas costuras de mi alma y escucho tu voz en cada pliegue, en cada pespunte. Exploro la luz buscando sombras escondidas y no veo mas que reflejos de una mirada serena y cautivadora. Exploro las calles y las rutas inescrutables y encuentro tus pasos y tus manos acompañándome. Exploro paredes oxidadas y no veo mas que tu nombre, exploro mi alma y no veo mas que canciones que gritan tus versos. Exploro mi llanto y lo veo en tus ojos. Exploro la vida y no la concibo a ella, te veo a ti, y tú, y yo, y ella.