lunes, 11 de abril de 2011

Economía de libertades

Me preguntaba estos días, si estamos tan preocupados del señor Lince ibérico y su extinta naturaleza corpórea que hemos olvidado los valores que estamos suprimiendo a golpe de decreto sin que tiemble ni el más mínimo mimbre de la conciencia. Quizás se está extinguiendo lo que tanto nos costó alcanzar, tal vez era una apariencia forzada tras años de represión, pero lo cierto es que cada día muere la libertad en alguna esquina de nuestras calles. Zapatero ha emprendido el camino hasta encontrar la suya, cierto es que nos deja un país lleno de cadenas y ataduras, lugares cargados de prohibiciones, sueldos adelgazados, trabajos suprimidos, un paraíso de libertad pleno, con talante, con ignorancia y economía de guerra. Han muerto muchos valores y han naufragado otros tantos, nos queda la libertad de expresión, aunque solo por ahora, tal vez me cierren el blog, pero solo por eso, por economía de libertades, solo eso.

2 comentarios:

Ángeles dijo...

Me alegro de poder leerte de nuevo, ya echaba de menos tus reflexiones.
Muchas veces me puede lo que dices, y me puede porque lo veo, lo percibo, desde las pequeñas esferas. Intento, en vano, luchar contra ello y me "enfurezco" cuando me presiento sola en la lucha.
Como dices, nos queda la libertad de expresión y debemos utilizarla para recobrar todas las demás.
¿Cómo es posible que el avance en democracia suponga la pérdida de libertades?.
Me alegro de que gente como tú al menos se pare a pensar en esto. Es el principio de un gran cambio que nos corresponde a todos...
Un beso

Dama dijo...

Zapatero se está llevando incluso mi particular e incondicional fé.

Un placer, como siempre.