martes, 1 de junio de 2010

Martes al sol

La naturaleza humana está preconcebida para aguantar situaciones tan extremas que ni viviéndolas llegaríamos a creerlo. Hoy ha sido demasiado cansado para escribirlo, demasiado largo para contarlo y excesivamente espeso como para reflejarlo en unas líneas que no resulten cansinas. Me quedo con flashes de vidas enlatadas, de animales que nacieron cautivos, de especies preservadas para el conocimiento humano, de circos camuflados en reservas. Me quedo con los niños chorreando alegría, sorpresa y decepciones. Me quedo con un día soporífero, insoportablemente caluroso y la última sonrisa del día, que quizás también fue la primera. Me quedo con las horas que compartimos, los minutos que sonreímos; me quedo con todo, hoy hemos aprovechado para ser felices, es una solución rápida para anestesiar la monotonía y dar sentido a la existencia, pero es la mejor receta para vivir, que es suficiente con los tiempos que corren y el calor que dejan detrás.

1 comentario:

Dama dijo...

Hoy hemos aprovechado para ser felices...

Lo dice todo.